
Mi Cristo Roto
Hay un hombre que lleva más de cuarenta años parado frente a una cámara, un micrófono, un telón. Pero lo que hace en "Mi Cristo Roto" no se parece a nada de lo que has visto antes. Alberto Mayagoitia toma el escenario solo. Sin coestrella. Sin elenco. Solo él, su voz y un Cristo comprado en una tienda de antigüedades — mutilado, descascarado, incompleto. El problema empieza ahí: el protagonista quiere repararlo. Quiere devolverle los brazos, el color, la forma. Quiere que vuelva a verse como debe verse un Cristo. Y el Cristo se niega. Ese es el centro de la obra. No una lección. No un sermón. Un conflicto real, vivo, incómodo — entre un hombre que necesita ver perfección y una imagen que insiste en quedarse rota. Porque sus roturas, dice, son el único testimonio honesto del dolor que nadie quiere ver. El texto es del jesuita Ramón Cué. La producción es minimalista, afilada, con proyecciones visuales que acompañan sin saturar. Nada sobra. Todo empuja. En dos horas, Mayagoitia no actúa: dialoga. Con la escultura, con el público, con algo que está más adentro de lo que uno quisiera reconocer. Las personas que han visto este monólogo en más de diez países describen lo mismo: entran mirando a un actor y salen mirándose a sí mismas. Este show es para quien carga algo que no sabe cómo nombrar. Para la mujer que sostiene a todos y no le pregunta nadie cómo está. Para el hombre que lleva años tratando de parecer entero. Para la familia que quiere pasar dos horas juntos haciendo algo que importe de verdad. No es teatro religioso. Es teatro humano que usa la fe como idioma. "Mi Cristo Roto" llega al Hotel Tesoro Los Cabos el 29 de noviembre de 2026. Puedes comprar tus boletos aquí mismo o en taquilla directamente en el hotel. La pregunta que te deja la obra no tiene respuesta fácil: ¿y si lo que más necesitas no es arreglarte, sino dejar de esconder que estás roto?
// los boletos se venden en una plataforma externa. al continuar abriremos su sitio en una nueva pestaña.
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